La industria frutícola chilena comienza a preparar una nueva temporada de exportaciones en un escenario donde el cumplimiento sanitario, la coordinación logística y la eficiencia operativa continúan siendo factores fundamentales para mantener la competitividad internacional.

Con este objetivo, el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) sostuvo una reunión de trabajo con representantes de los principales gremios agrícolas y frutícolas del país, destinada a revisar los resultados de la temporada anterior y anticipar los desafíos que marcarán el ciclo exportador 2026–2027.

La instancia abordó materias relacionadas con nuevas aperturas de mercados, requisitos fitosanitarios, certificaciones y modernización de procedimientos, reforzando la importancia de la coordinación anticipada entre autoridades y empresas exportadoras.

Una nueva temporada que exige planificación anticipada

La exportación de fruta fresca representa una actividad particularmente sensible a los tiempos de operación.

A diferencia de otras mercancías, los productos perecibles requieren condiciones específicas de conservación y una coordinación precisa entre cosecha, transporte, inspecciones, certificaciones y embarque.

Por ello, la preparación de una temporada exportadora no comienza cuando la mercancía llega al puerto, sino mucho antes, mediante la revisión de los requisitos sanitarios, las condiciones de acceso a mercados y los procedimientos que deben cumplirse en cada operación.

En este contexto, la reunión convocada por el SAG permitió analizar los resultados del ciclo 2025–2026 e identificar materias prioritarias para la nueva temporada.

Entre los participantes estuvieron representantes de Frutas de Chile, ChilePrunes, la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Fedefruta y Hortach.

Requisitos fitosanitarios y apertura de nuevos mercados

Uno de los principales temas abordados fue la evolución de las condiciones sanitarias exigidas para la exportación de productos agrícolas.

Los requisitos fitosanitarios cumplen un papel determinante en el acceso de la fruta chilena a los mercados internacionales, ya que buscan acreditar el cumplimiento de las condiciones establecidas por los países de destino.

Estas exigencias pueden variar según el producto, el mercado y los acuerdos o protocolos aplicables.

Por esta razón, resulta fundamental que las empresas exportadoras conozcan oportunamente los requisitos vigentes y verifiquen que sus operaciones cuenten con los antecedentes necesarios antes de programar los embarques.

La apertura de nuevos mercados también representa una oportunidad para diversificar destinos comerciales, aunque requiere una adecuada preparación para responder a las condiciones establecidas por las autoridades correspondientes.

Mosca de la fruta y otros riesgos fitosanitarios

Durante la reunión, el SAG y los representantes del sector también analizaron los principales riesgos fitosanitarios que podrían incidir en el desarrollo de la temporada.

Entre ellos destacó la situación de la mosca de la fruta, una plaga de especial importancia para la actividad agrícola y el comercio internacional de productos vegetales.

La presencia de plagas cuarentenarias puede generar exigencias adicionales, restricciones o modificaciones en las condiciones de exportación hacia determinados mercados.

Por ello, las acciones de vigilancia, control y prevención resultan fundamentales para proteger el patrimonio fitosanitario del país y mantener la confianza de los mercados internacionales.

Para los exportadores, esto refuerza la importancia de mantenerse informados sobre las disposiciones del SAG y los requisitos específicos de los países de destino.

Modernización de procesos y nuevas herramientas de gestión

Otro de los aspectos relevantes de la reunión fue la presentación de iniciativas orientadas a modernizar los procedimientos del SAG.

Entre ellas se dio a conocer un piloto asociado a ciruelas, cuyo propósito es contribuir a una gestión más eficiente y oportuna durante períodos de alta demanda.

Este tipo de iniciativas responde a una necesidad relevante del sector: fortalecer la capacidad de gestión durante los meses en que aumenta considerablemente el volumen de mercancías destinadas a exportación.

La modernización de procedimientos puede contribuir a mejorar la coordinación y trazabilidad, aunque su implementación debe acompañarse de una adecuada preparación de los usuarios y de los distintos actores involucrados.

¿Qué deben considerar los exportadores para la temporada 2026–2027?

La preparación de una nueva temporada requiere revisar tanto los requisitos sanitarios como las condiciones logísticas y documentales asociadas a los embarques.

En particular, las empresas deberían prestar atención a la vigencia de los protocolos aplicables a sus productos y mercados, la documentación requerida para las certificaciones y los procedimientos establecidos para cada operación.

También resulta importante coordinar oportunamente con transportistas, operadores portuarios, navieras y agencias de aduana, especialmente durante los períodos de mayor concentración de exportaciones.

Una preparación anticipada permite identificar posibles dificultades antes de que afecten la programación de los embarques.

El vínculo entre gestión sanitaria y despacho aduanero

En las exportaciones frutícolas, la gestión sanitaria y la tramitación aduanera corresponden a procesos distintos, pero estrechamente relacionados dentro de la operación.

Mientras el SAG interviene en las materias fitosanitarias de su competencia, la agencia de aduanas gestiona la tramitación aduanera correspondiente y coordina los antecedentes necesarios para el despacho.

La comunicación entre estos actores resulta fundamental para asegurar que la documentación esté disponible oportunamente y que las operaciones puedan desarrollarse conforme a los requisitos aplicables.

En un sector donde los tiempos de transporte y conservación son especialmente relevantes, la anticipación documental adquiere un valor operativo importante.

Coordinación para una temporada exportadora competitiva

La preparación de la temporada frutícola 2026–2027 demuestra la importancia del trabajo conjunto entre autoridades, gremios y empresas para anticipar los desafíos del comercio exterior.

La revisión de riesgos fitosanitarios, la modernización de procedimientos y el fortalecimiento de la coordinación constituyen elementos relevantes para mantener la competitividad de la fruta chilena.

Desde RMS recomendamos a las empresas exportadoras revisar con anticipación sus procesos documentales y mantener una comunicación permanente con los actores involucrados en sus operaciones.

Una temporada eficiente comienza con una planificación adecuada. Nuestro equipo se encuentra disponible para apoyar la gestión aduanera de los próximos embarques y contribuir a una coordinación oportuna durante los períodos de mayor actividad exportadora.