En una operación de importación existen distintas etapas que deben cumplirse antes de que una mercancía pueda continuar hacia su destino final. Entre ellas se encuentran los procesos de fiscalización realizados por el Servicio Nacional de Aduanas, dentro de los cuales el aforo aduanero cumple un papel relevante.
Para un importador, saber que una carga ha sido seleccionada para aforo puede generar dudas: ¿significa que existe un problema?, ¿la mercancía será revisada físicamente?, ¿cuánto puede demorar el proceso? o ¿qué documentación será necesaria?
Entender en qué consiste el aforo aduanero en Chile, por qué puede realizarse y cómo prepararse permite enfrentar esta instancia con mayor claridad y considerar sus posibles efectos dentro de la planificación de una importación.
¿Qué es el aforo aduanero?
En términos generales, el aforo corresponde a una operación de fiscalización mediante la cual el Servicio Nacional de Aduanas verifica una declaración y los antecedentes asociados a una mercancía.
Su objetivo es comprobar que la información declarada sea consistente con la operación y que se cumplan las disposiciones aplicables para el ingreso de las mercancías al país.
Dependiendo de las características de la operación y del tipo de fiscalización determinado por Aduanas, este proceso puede involucrar la revisión de los antecedentes documentales y, cuando corresponda, el reconocimiento físico de las mercancías.
Por ello, es importante aclarar un punto: que una operación sea sometida a revisión no significa necesariamente que exista una irregularidad. La fiscalización forma parte de las facultades de control de la autoridad aduanera.
¿Qué puede revisar Aduanas durante un aforo?
Una operación de comercio exterior reúne información comercial, logística y aduanera que debe mantener coherencia entre sí.
Durante una fiscalización pueden verificarse antecedentes relevantes de la declaración y de las mercancías, dependiendo del alcance de la revisión correspondiente.
Entre los aspectos que pueden resultar relevantes se encuentran la naturaleza y descripción de las mercancías, su cantidad, clasificación arancelaria, valoración y origen, además de la documentación que respalda la operación.
Esto explica por qué una correcta preparación documental antes de presentar una declaración resulta tan importante. Una inconsistencia aparentemente menor puede requerir antecedentes adicionales o aclaraciones que se terminen extendiendo los tiempos del proceso.
Revisión documental y reconocimiento físico: no son lo mismo
Una de las dudas habituales entre los importadores es si un aforo implica necesariamente abrir o inspeccionar físicamente la carga.
No siempre es así.
La fiscalización puede contemplar distintos niveles de revisión. En algunos casos, el análisis se concentra en los documentos y antecedentes de la operación. En otros, Aduanas puede determinar que corresponde efectuar un reconocimiento físico de las mercancías.
Cuando existe una revisión física, la autoridad puede contrastar la carga con aquello que ha sido declarado, verificando las características que resulten pertinentes para la fiscalización.
Por esta razón, no todas las operaciones seleccionadas tendrán exactamente el mismo procedimiento ni necesariamente requerirán los mismos tiempos.
¿Por qué una carga puede ser seleccionada para revisión?
El Servicio Nacional de Aduanas desarrolla sus procesos de fiscalización utilizando mecanismos de análisis y gestión de riesgo.
Por lo tanto, desde el punto de vista del importador, no resulta conveniente interpretar automáticamente una selección para revisión como señal de que la operación presenta un problema.
Lo importante es que la declaración y sus documentos de respaldo se encuentren correctamente preparados para responder a una eventual fiscalización.
Esta distinción también ayuda a planificar mejor: una importación debe considerar que la autoridad puede ejercer sus facultades de revisión como parte normal del proceso aduanero.
¿Qué documentos adquieren importancia ante una revisión?
La documentación dependerá de las características de cada importación. Sin embargo, uno de los principios fundamentales es que exista coherencia entre los antecedentes comerciales, de transporte y aduaneros utilizados para preparar la declaración.
Factura comercial, documento de transporte, certificados de origen cuando correspondan, antecedentes relacionados con el valor de las mercancías y documentos exigidos por otros organismos pueden adquirir relevancia dependiendo de la operación.
En este punto, la preparación previa marca una diferencia importante.
Si la información necesaria se encuentra disponible y ha sido revisada antes de la tramitación, resulta más sencillo responder ante eventuales consultas o requerimientos. Cuando existen diferencias entre documentos o faltan antecedentes, la gestión puede volverse más compleja.
¿El aforo puede retrasar una importación?
Una fiscalización puede incidir en los tiempos originalmente considerados para una operación, especialmente cuando requiere una revisión adicional o reconocimiento físico.
Sin embargo, no existe un único plazo aplicable a todos los aforos. La duración dependerá de las características de la mercancía, el tipo de revisión, los antecedentes requeridos y las circunstancias particulares de cada operación.
Por eso, al planificar una importación resulta recomendable evitar calendarios excesivamente ajustados que asuman que todas las etapas se desarrollarán sin fiscalizaciones o contingencias.
Esto cobra especial importancia cuando la mercancía está vinculada a compromisos de entrega, procesos productivos, almacenamiento o coordinaciones posteriores de transporte.
¿Qué sucede si durante la revisión se detectan diferencias?
Si la autoridad identifica inconsistencias entre lo declarado, los antecedentes presentados o las mercancías revisadas, pueden ser necesarias aclaraciones, documentación complementaria u otras actuaciones dependiendo de la situación detectada.
Las consecuencias, por lo tanto, no son iguales en todos los casos.
Una diferencia documental subsanable no necesariamente tendrá el mismo tratamiento que una inconsistencia relevante en aspectos como la naturaleza de la mercancía, su clasificación, valor u otros elementos de la declaración.
Precisamente por esto, el foco debería estar puesto en prevenir diferencias antes de que la declaración sea presentada, en lugar de intentar resolverlas cuando la carga ya está siendo fiscalizada.
Prepararse para una eventual fiscalización comienza antes del arribo
Desde la experiencia de RMS, una buena gestión aduanera no consiste únicamente en reaccionar cuando aparece una observación. Gran parte del trabajo ocurre antes, mediante la revisión y preparación adecuada de los antecedentes de la operación.
Antes del arribo de una carga resulta conveniente que el importador entregue oportunamente la información necesaria a su agencia de aduanas y comunique cualquier característica especial de la operación que pueda ser relevante.
También es recomendable evitar cambios de último minuto en documentos comerciales o logísticos sin informar a quienes están gestionando el despacho.
Mientras mayor sea la coherencia de la información desde el origen, mejores serán las condiciones para enfrentar las distintas etapas de la tramitación.
El aforo como parte del proceso de control aduanero
Para las empresas que importan regularmente —y especialmente para aquellas que realizan sus primeras operaciones— comprender el aforo permite incorporar la fiscalización dentro de la planificación y no verla únicamente como una contingencia inesperada.
Una operación bien preparada no puede garantizar que una mercancía no sea seleccionada para revisión, porque esa determinación corresponde a la autoridad. Lo que sí puede hacer es estar mejor preparada para responder cuando ocurra.
En RMS trabajamos anticipadamente en la revisión y gestión de los antecedentes de cada operación, buscando identificar inconsistencias antes de la tramitación y acompañando a nuestros clientes cuando sus mercancías son sometidas a procesos de fiscalización.
Si su empresa está planificando una importación y necesita orientación respecto de su gestión aduanera, converse con nuestro equipo antes del arribo de la carga. Una preparación oportuna permite enfrentar el proceso con mayor claridad y reducir contingencias evitables.